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TRABAJO, DEDICACIÓN Y VOCACIÓN EN TIEMPOS DIFÍCILES

La crisis sanitaria ha marcado un antes y un después a la hora de relacionarnos, cambiar nuestros hábitos de vida y maneras de vivir. La distancia social no es un factor positivo cuando hablamos de salud mental, pero tenemos la capacidad de gestionar con una nueva mirada una realidad que ha llegado para quedarse.

En el ámbito de la salud mental somos conocedores/as de las dificultades añadidas cuando hablamos de cambios de rutinas, aislamiento social, etc. A nadie se le escapa que las intervenciones resultan más complicadas, pero desde Salud Mental ATELSAM hemos sabido navegar en aguas intempestivas. Salimos más reforzados/as si cabe y hemos aprendido lecciones de vida que suman, sin duda, para continuar prestando la mejor atención que requieren nuestras personas usuarias y sus familias.

El esfuerzo, la dedicación y la entrega del personal de Salud Mental ATELSAM, con el apoyo de la Junta Directiva, se han traducido en que ninguno de nuestros programas ha dejado de funcionar en ningún momento. Las personas usuarias y sus familias han encontrado siempre el apoyo y la atención requerida, aunque de otra manera.

Desde el comienzo de la crisis sanitaria, nuestros recursos residenciales han adoptado todas las medidas preventivas oportunas que esta situación ha ido imponiendo: Contratación de personal para mantener la atención 24 horas 365 días, equipos de protección, servicio de catering para evitar las salidas y posibles contagios, servicios de desinfección extra, etc., y el resultado ha valido la pena. Nuestras personas usuarias han sabido llevar una situación muy complicada, sin ingresos, y tampoco se han registrado casos de contagio por COVID.

A pesar de las ingentes dificultades, seguimos en el camino y hemos sabido gestionar con éxito los diferentes programas gracias también a la efectividad de nuestro equipo administrativo en un contexto donde prácticamente todo quedó paralizado.

En una fase inicial, el teletrabajo nos obligó a perder la cercanía física en nuestros Centros Ocupacionales y el resto de Programas no residenciales, pero los medios, la tecnología y la imaginación nos ha mantenido más cerca y unidos/as que nunca.

Hemos continuado sensibilizando sobre salud mental, aún más si cabe, porque la realidad que se avecina tras el confinamiento nos dice que serán más las personas que puedan desarrollar un problema de salud mental. El voluntariado continúa de manera activa con sus planes de formación y acciones a desarrollar.

En tiempos difíciles, hemos puesto en marcha además un nuevo Programa de Igualdad que se traduce en un valor añadido para la entidad y preparamos ya con ilusión la conmemoración del Día Mundial de la Salud Mental, prevista para el próximo 10 de octubre. Una fecha que se traduce en recordar que aún queda mucho por hacer y que es necesario el apoyo y el compromiso de las instituciones públicas, comunidad médica y de la ciudadanía en general en la prevención y el cuidado de la salud mental.

Salud Mental ATELSAM continúa creciendo y más fortalecida que nunca. Gracias a quienes con su trabajo, dedicación y vocación lo han hecho posible.